"A veces somos tan ingenuos que descubrimos una canción o una melodía y tendemos a pensar que somos los únicos que la hemos llegado a comprender o que hemos descubierto su valor, eso es lo que me pasó con este lied de Mahler, lo escuché por primera vez, al menos conscientemente, en un disco que grabó von Otter con Gardiner e inmediatamente caí rendido ante su profundidad y belleza musical, después me acerqué a la letra y entonces la sensación que tuve fue indescriptible. Durante un tiempo pensé, ignorante que es uno, que era, si no el único, uno de los pocos que había reparado en ello. Hasta el día que comencé a descubrir que muchos, antes y a la vez que yo, se habían conmovido con este lied y que, para muchísima gente, no sólo es la melodía más bella de Mahler sino la más bella jamás compuesta -lo he leído ahora mismo en un blog-, yo no me atrevo a decir tanto..."
Estoy perdido para el mundo
en el que solía pasar tanto tiempo;
hace tanto que no ha sabido nada de mí,
que es muy probable que piense que estoy muerto.
No tiene consecuencias para mí,
que me crea muerto,
no lo puedo negar
porque es cierto que estoy muerto para el mundo.
Estoy muerto para el tumulto del mundo,
y descanso en un lugar tranquilo.
Vivo solo en mi cielo,
en mi amor, en mi canción.